jueves, 7 de febrero de 2008

Ojalá pase algo...y además que haya buen sexo

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
(Ojalá, Silvio Rodriguez)


Los tiempos virtuales además de traer mails, chats, fotologs, blogs, mensajes de texto, etc., vinieron acompañados de maneras distintas de ver la sexualidad. Antes, era imposible (o casi) establecer para un hombre adolescente una amistad sin fines sexuales con una chica. Los motivos de que esto suceda eran una acentuada exigencia familiar y social que llevaba el mandato “todo bicho que camina va a parar al asador” o como decía un buen amigo mío “cuando hay jamón crudo…se come jamón crudo y cuando hay mortadela….se come mortadela también”. Esto obviamente, corría solo para el género masculino porque para el femenino era absolutamente contrario. Se las alentaba a que llegaran vírgenes (aunque no necesariamente inmaculadas) al matrimonio. Y el mismo orden social hacía creer al hombre que si él no era el único (e incluso el primero) entonces esa dama no era digna, estaba manchada.
Hoy en el opuesto de este modelo, la sociedad, aun la más pacata admite la virginidad demodé y sin sentido alguno. Los adolescentes debutan con sus pares y muchas veces en los reservados de los boliches bailables. Las mujeres de todas las edades toman la delantera y avanzan sin cuestionamiento alguno. La humanidad ( al menos la occidental ha cambiado y quien veía el apareamiento del hombre como un juego en que el macho conquistaba y la hembra se dejaba luego de distintas idas y vueltas, de señales y augurios , debe ahora hacer una lectura totalmente diferente. El rol de conquistador oscila a veces en el macho y otras en la hembra y si se quiere es cada vez mas habitual encontrarse con hombres que histeriquean y se hacen desear y mujeres mas fáciles que la tabla del uno. Algunos aseguran que es producto de un desbalance entre la cantidad de los géneros. Sin embargo, las estadísticas aseguran que hay casi el mismo número de hombres que mujeres en este mundo a diferencia de los años 60 donde se hablaba de siete mujeres para cada hombre.
En este contexto , donde aparentemente se avanza gratamente a aceptar universalmente el derecho de elegir en lo que a la sexualidad se refiere, además de hombres que gustan de mujeres y viceversa, de hombres que gustan de hombres , de mujeres de mujeres y de hombre y mujeres que gustan de ambos también aparece una forma andrógina si se quiere que algunos han llamado metrosexual y que yo creo que poco tiene que ver con esa cualidad y mucho con la búsqueda de un nuevo “tipo” coincidente con la virtualidad en la que vivimos inmersos.
Recuerdo que allá por los 70 cuando el cine o la televisión presentaba obras de ciencia ficción los seres del futuro se presentaban lampiños, andróginos, y tersos. Hoy basta con acercarse a un gimnasio para ver especies parecidas. Mientras levantan pesas o estimulan sus músculos con una máquina conversan acera de camas solares y se recomiendan casas de depilación y cremas antioxidantes con radicales libres. Secan su transpiración con toallitas descartables y no se sabe como pero siguen oliendo a perfume francés. Estos hombres que se parecen bastante más a una escultura de Da Vinci son mirados con la misma voraz intención tanto por hombres gay o bisexuales como por mujeres hetero. Y en el fondo, todos buscan ese resultado aunque no todos lo admitan. Y me atrevo a decir que fantasean con probar cosas nuevas. Pero volviendo a este “tipo” de hombre al que yo llamaría “homo andrógino erectus” se reproduce proporcionalmente al avance tecnológico virtual y hasta me atrevo a deducir que es consecuencia en parte de ello. El monitor, hoy en su mayoría de LCD o plasma esconde tras su líquida pantalla un sin número potencial de seres cuasi inanimados y hasta desangelados cuya meta es relacionarse sin conocer la mirada, el olor, el gesto que acompaña la palabra oral y da sentido y vida al significado.
En la virtualidad todos los gatos son pardos pero eso si, bellos, musculosos y producidos. La sociedad moderna, donde la necesidad primaria ha incorporado por ejemplo elementos impensados como por ejemplo el celular con camarita, ha traído consigo seres cuyos valores comienzo a creer son dudosos.
Y mientras escribo esto frente al mar, al que veo mas majestuoso que nunca embestido por una sudestada me pregunto si a las mujeres en su mayoría les agrada el homo andrógino o preferirían volver al macho dominador. La respuesta obvia es ni tanto ni tan poco pero, eso no me conforma y comienzo a investigar sobre el tema. Entre las primeras respuestas que aparecen está, y en forma unánime la siguiente: “Me gusta que el hombre tenga un lindo culito “. La reflexión inmediata me remite al gimnasio y no dudo entonces que ellos lo saben perfectamente y por eso no dejan de trabajar los músculos de los glúteos. A esta altura pienso en mis abuelas a quienes la nalga preferida era la que convertía en milanesa. Pero por supuesto insisto y pregunto ¿Cómo es un lindo culito? Parado y duro, me responde. No tardo en responder: ¡Como el que queremos las mujeres! Y porque te gusta? En principio y disfrazada por las buenas costumbres me dice: “porque le calzan bien los jeans” . La miro como quien espera algo mas y entonces dice: “Y porque me excita y me imagino tocándoselo”.
Insisto con el tema con distintas mujeres en un abanico de edades. Las más jóvenes me dicen que prefieren un hombre que sea par, con quien compartir gastos y responsabilidades de igual a igual. Su concepto de pareja se parece a un contrato de una sociedad comercial , en algún aspecto limitada , en otro absolutamente anónima, con fecha de vencimiento y en la que no se responde con todos los bienes personales. Otra cosa que averigüé es que es lo que mas excita a una chica de ventipico . Mueren por un hombre con rodete. Y no es broma Me permito volver a recordar a mi abuela y los clips en la boca con los que me hacía un hermoso rodete con forma de banana retorcida el día de mi cumpleaños.
Pasados los treinta encuentro en las damas el culto al hombre compinche, con buen laburo y sobre todo fértil ya que antes de los cuarenta, esta mujer moderna, profesional, independiente y perfecta recibe el mandato de ser madre. Y entonces el macho ponedor vuelve a escena por un tiempo nomás.
Al llegar a los cuarenta, la crisis las convierte en divorciadas que botox, aeróbica y análisis (psico) mediante mutan en diosas que escuchan Arjona y se preparan para tirar la chancleta a los cincuenta en cualquier reducto de strippers (homo andróginos) tratando de evitar la decadencia a cualquier precio.
Y desde la otra vereda, los muchachos no se quedan atrás. De adolescencia nunca concluida andan por los treinta y pico del boliche al partido de futbol. Al llegar a casa, tiran el bolso lleno de camisetas transpiradas y calcetines mal olientes en el lavadero de mamá y se van a jugar a la play station. Promediando los cuarenta se casaron o juntaron unas cuantas veces con resultados e hijos de todos los pueblos habitados. Y en plena crisis de los cincuenta se buscan una chica de menos de treinta con quien volver a empezar como dice el tema de Lerner. Otros en cambio regresan nuevamente a las fuentes y como si hubiesen regresado a la primera juventud picotean de un jardín a otro, de flor en flor pero anidar… ¡eso nunca más! Este es justamente el motivo por el cual hay mujeres solas en todos lados. En los lugares bailables, en los cines, en las plazas, en las reuniones, en las fiestas, en los viajes, etc. Que por otra parte acechan a cuanto par de testículos se le crucen por la vida sin importar demasiado envase y contenido. Si le calza bien el jean, tiene rodete, un par de neuronas y encima una buena billetera, se convertirá en el príncipe azul de los tiempos modernos.
En un cabaret de los suburbios de la capital una chica me contaba que venía de trabajar con un matrimonio que la había llamado. Quería probar cosas nuevas. Aparentemente lo pidió el marido y su esposa aceptó complacerlo. Sin embargo, por lo que ella contaba, quien menos recato tuvo durante el tiempo que duró el servicio fue la mujer.
En un boliche de adultos donde hombres y mujeres se desvisten en escena y realizan actos eróticos grupos de amigas solas en las mesas beben y se descontrolan hasta el punto de subir y hacerle una fellatio al stripper sin ningún tipo de pudor.
Las chicas en plena adolescencia consumen alcohol hasta darse vuelta y vomitar en el baño del boliche o en las calles pero antes tiene sexo con chicos (¡que toman Viagra!) en los reservados de la disco.
Mientras tanto, un grueso de los hombres va del gym a la cama solar y otro tanto del balón al joystick,
¡Adonde iremos a parar ¡diría mi madre y yo empiezo a preguntármelo con algunos prejuicios menos. Me gustan y adhiero a las libertades sexuales, a los derechos iguales para ambos sexos, al amor libre de los hippies de los sesenta pero no me gustan estos tiempos. Tiempos llenos de estímulos y mensajes contradictorios, de valores que claudican frente a tecnologías de avanzada . El photoshop convierte a las mujeres de las tapas de las revistas en esculturas perfectas, barbies superstar como ha dicho Sabina. Las mismas colas sirven para vender champuses , galletita, celulares s o cerveza o lo que se te ocurra. El mensaje es mientras vos miras el trasero perfecto yo te vendo lo que vos necesitas para tener uno así , o para que tener una mina que lo tenga. Es decir, que si no tienen un celular , no tendrán jamás una mina escultural pero la realidad indica que hay millones de hombres con telefonía móvil y ninguna mujer que tenga ese culo a excepción de aquellas que cirugía mediante lo lucen unos meses hasta que vuelve al ruedo la vieja celulitis. Y la anorexia aumenta, y la bulimia también. Y cada vez la alimentación es mas desequilibrada porque cada tanto aparece un estrella del espectáculo diciendo : “no hay nada mejor que la dieta del pomelo rosado y tres litros de agua por día!” Y allí van, por la vida, hordas de mujeres exprimiendo pomelos sin cesar. Mientras que alguna distraída, se pone los pomelos de push- up y se toma el agua mineral. Y los mensajes nunca escatiman esfuerzos ni sutilezas. “Manda Cornudo” a tal número decía el otro día un aviso publicitario. La tecnología dice que si te asumís como tal te ayudará en el duro camino que elegiste.
Son los tiempos del calentamiento global y lo único que parece enfriarse en extremo es el amor, el amor romántico, el sexo con amor, la palabra exquisita, la sonrisa perfecta. Cuenta el cantautor cubano Silvio Rodriguez acerca de una de sus canciones de amor: “Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno… pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro…”
Ojalá , digo yo, se logre un equilibrio, que nadie domine ni prevalezca en la guerra de los sexos. Que caminen juntos mirando hacia el mismo horizonte y creciendo individualmente, apoyándose uno en el otro. Ojalá pase algo. Y que en ese algo, hombres y mujeres nos volvamos gigantes, humanos, cultores del amor, la libertad y utilicemos todo el potencial de la tecnología y de nuestro interior para mejorar la calidad de vida de este planeta y legarle el mandato de seguir haciéndolo a nuestros hijos. Porque me pregunto ¿Qué va a ser de ellos en esta jungla donde el mas fuerte es quien maneja la vida de los otros a través de mensajes estudiados por marketers? Ni pienses que si mandas un mensaje de texto con la palabra Help al número del cielo alguien va a responderte. Allí no atiende nadie desde hace un tiempo. Calculo que puede que estén de paro reclamando mejoras salariales para los ángeles y sobre todo reducción de la jornada laboral ya que aún trabajando a destajo no hay forma de desangelar este mundo del siglo veintiuno.

7 comentarios:

Martín dijo...

Ojalá! Término que no deja de presentarseme como una pura expresión de fé. Ojalá que el milagro ocurra, que salgamos del individualismo, que podamos mirar al otro, a los ojos, costumbre tan linda y tan noble, que ya no es de estos tiempos.
Porque en este tiempo la velocidad cibernética es un reflejo fiel de la prisa en la que estamos atrapados, la demanda socio-cultural no te deja opciones para mirar hacia adentro.
Algunos intentamos corrernos, pero a cambio lidiamos día a día con un cúmulo de frustraciones producto de una política de exclusión.
El miedo al fracazo está tan impuesto que uno termina fracazando, o peor, adaptándose, vía culpa,cual autómata enchufado a un torbellino eléctrico.

Anónimo dijo...

Interesantisimo blog. Hay mucho para cortar en este tema pero creo que tu visión tiene un sesgo de aprobación a cierto machismo. ¿No sera que los hombres han hecho a traves de los siglos que las mujeres se hayan liberado y cambiado? Igual comparto muchas de tus apreciaciones.

Lili Tarantino dijo...

Martin gracias por tu comentario y tu reflexión! Aspiremos a que sea algo mas que una expresion de deseo y de fe y que al menos en esta historia haya un corte de corriente simbólico que nos ayude a desenchufarnos al menos por un rato.
Michu....gracias por los elogios! Yo creo que tu comentario tiene un sesgo de aprobación a cierto feminismo....jajaja....pero todo bien! Fuera de broma ...lejos de mi cualquier apoyo a los hombres y mujeres machistas y /o feministas.

Anónimo dijo...

Lili, muy acertado tu texto, si bien me provocó alguna sonrisa, me hizo reflexionar sobre la triste realidad que vivimos.¡Felicitaciones!
Stella

Fonzi dijo...

Te tomaste 8 meses para escribir este post....
Realmente muy interesante y ameno de leer...
Saludos desde ·este" lado del Plata.

Lili Tarantino dijo...

Gracias Stella por tus conceptos!
Fonzi es un honor que me lean del otro lado del Plata! trataré de postear mas seguido hace años trabajo en este tema. Gracias!!

Anónimo dijo...

Muy atrapante e interesante...Por momentos tiene un poco de feminista y o por otros, machista, es por eso que es una critica para ambos sexos y una triste realidad de la que espero no caer.
Tambien hay que ser conciente de que lo que se llama "globalizacion", es la culpable de este comportamiento por el cual todos consumen un estereotipo de personas.
Bueno, me parece que ya estoy divagando un poco, mis saludos y cariños.
Leandro