jueves, 7 de febrero de 2008

Ojalá pase algo...y además que haya buen sexo

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
(Ojalá, Silvio Rodriguez)


Los tiempos virtuales además de traer mails, chats, fotologs, blogs, mensajes de texto, etc., vinieron acompañados de maneras distintas de ver la sexualidad. Antes, era imposible (o casi) establecer para un hombre adolescente una amistad sin fines sexuales con una chica. Los motivos de que esto suceda eran una acentuada exigencia familiar y social que llevaba el mandato “todo bicho que camina va a parar al asador” o como decía un buen amigo mío “cuando hay jamón crudo…se come jamón crudo y cuando hay mortadela….se come mortadela también”. Esto obviamente, corría solo para el género masculino porque para el femenino era absolutamente contrario. Se las alentaba a que llegaran vírgenes (aunque no necesariamente inmaculadas) al matrimonio. Y el mismo orden social hacía creer al hombre que si él no era el único (e incluso el primero) entonces esa dama no era digna, estaba manchada.
Hoy en el opuesto de este modelo, la sociedad, aun la más pacata admite la virginidad demodé y sin sentido alguno. Los adolescentes debutan con sus pares y muchas veces en los reservados de los boliches bailables. Las mujeres de todas las edades toman la delantera y avanzan sin cuestionamiento alguno. La humanidad ( al menos la occidental ha cambiado y quien veía el apareamiento del hombre como un juego en que el macho conquistaba y la hembra se dejaba luego de distintas idas y vueltas, de señales y augurios , debe ahora hacer una lectura totalmente diferente. El rol de conquistador oscila a veces en el macho y otras en la hembra y si se quiere es cada vez mas habitual encontrarse con hombres que histeriquean y se hacen desear y mujeres mas fáciles que la tabla del uno. Algunos aseguran que es producto de un desbalance entre la cantidad de los géneros. Sin embargo, las estadísticas aseguran que hay casi el mismo número de hombres que mujeres en este mundo a diferencia de los años 60 donde se hablaba de siete mujeres para cada hombre.
En este contexto , donde aparentemente se avanza gratamente a aceptar universalmente el derecho de elegir en lo que a la sexualidad se refiere, además de hombres que gustan de mujeres y viceversa, de hombres que gustan de hombres , de mujeres de mujeres y de hombre y mujeres que gustan de ambos también aparece una forma andrógina si se quiere que algunos han llamado metrosexual y que yo creo que poco tiene que ver con esa cualidad y mucho con la búsqueda de un nuevo “tipo” coincidente con la virtualidad en la que vivimos inmersos.
Recuerdo que allá por los 70 cuando el cine o la televisión presentaba obras de ciencia ficción los seres del futuro se presentaban lampiños, andróginos, y tersos. Hoy basta con acercarse a un gimnasio para ver especies parecidas. Mientras levantan pesas o estimulan sus músculos con una máquina conversan acera de camas solares y se recomiendan casas de depilación y cremas antioxidantes con radicales libres. Secan su transpiración con toallitas descartables y no se sabe como pero siguen oliendo a perfume francés. Estos hombres que se parecen bastante más a una escultura de Da Vinci son mirados con la misma voraz intención tanto por hombres gay o bisexuales como por mujeres hetero. Y en el fondo, todos buscan ese resultado aunque no todos lo admitan. Y me atrevo a decir que fantasean con probar cosas nuevas. Pero volviendo a este “tipo” de hombre al que yo llamaría “homo andrógino erectus” se reproduce proporcionalmente al avance tecnológico virtual y hasta me atrevo a deducir que es consecuencia en parte de ello. El monitor, hoy en su mayoría de LCD o plasma esconde tras su líquida pantalla un sin número potencial de seres cuasi inanimados y hasta desangelados cuya meta es relacionarse sin conocer la mirada, el olor, el gesto que acompaña la palabra oral y da sentido y vida al significado.
En la virtualidad todos los gatos son pardos pero eso si, bellos, musculosos y producidos. La sociedad moderna, donde la necesidad primaria ha incorporado por ejemplo elementos impensados como por ejemplo el celular con camarita, ha traído consigo seres cuyos valores comienzo a creer son dudosos.
Y mientras escribo esto frente al mar, al que veo mas majestuoso que nunca embestido por una sudestada me pregunto si a las mujeres en su mayoría les agrada el homo andrógino o preferirían volver al macho dominador. La respuesta obvia es ni tanto ni tan poco pero, eso no me conforma y comienzo a investigar sobre el tema. Entre las primeras respuestas que aparecen está, y en forma unánime la siguiente: “Me gusta que el hombre tenga un lindo culito “. La reflexión inmediata me remite al gimnasio y no dudo entonces que ellos lo saben perfectamente y por eso no dejan de trabajar los músculos de los glúteos. A esta altura pienso en mis abuelas a quienes la nalga preferida era la que convertía en milanesa. Pero por supuesto insisto y pregunto ¿Cómo es un lindo culito? Parado y duro, me responde. No tardo en responder: ¡Como el que queremos las mujeres! Y porque te gusta? En principio y disfrazada por las buenas costumbres me dice: “porque le calzan bien los jeans” . La miro como quien espera algo mas y entonces dice: “Y porque me excita y me imagino tocándoselo”.
Insisto con el tema con distintas mujeres en un abanico de edades. Las más jóvenes me dicen que prefieren un hombre que sea par, con quien compartir gastos y responsabilidades de igual a igual. Su concepto de pareja se parece a un contrato de una sociedad comercial , en algún aspecto limitada , en otro absolutamente anónima, con fecha de vencimiento y en la que no se responde con todos los bienes personales. Otra cosa que averigüé es que es lo que mas excita a una chica de ventipico . Mueren por un hombre con rodete. Y no es broma Me permito volver a recordar a mi abuela y los clips en la boca con los que me hacía un hermoso rodete con forma de banana retorcida el día de mi cumpleaños.
Pasados los treinta encuentro en las damas el culto al hombre compinche, con buen laburo y sobre todo fértil ya que antes de los cuarenta, esta mujer moderna, profesional, independiente y perfecta recibe el mandato de ser madre. Y entonces el macho ponedor vuelve a escena por un tiempo nomás.
Al llegar a los cuarenta, la crisis las convierte en divorciadas que botox, aeróbica y análisis (psico) mediante mutan en diosas que escuchan Arjona y se preparan para tirar la chancleta a los cincuenta en cualquier reducto de strippers (homo andróginos) tratando de evitar la decadencia a cualquier precio.
Y desde la otra vereda, los muchachos no se quedan atrás. De adolescencia nunca concluida andan por los treinta y pico del boliche al partido de futbol. Al llegar a casa, tiran el bolso lleno de camisetas transpiradas y calcetines mal olientes en el lavadero de mamá y se van a jugar a la play station. Promediando los cuarenta se casaron o juntaron unas cuantas veces con resultados e hijos de todos los pueblos habitados. Y en plena crisis de los cincuenta se buscan una chica de menos de treinta con quien volver a empezar como dice el tema de Lerner. Otros en cambio regresan nuevamente a las fuentes y como si hubiesen regresado a la primera juventud picotean de un jardín a otro, de flor en flor pero anidar… ¡eso nunca más! Este es justamente el motivo por el cual hay mujeres solas en todos lados. En los lugares bailables, en los cines, en las plazas, en las reuniones, en las fiestas, en los viajes, etc. Que por otra parte acechan a cuanto par de testículos se le crucen por la vida sin importar demasiado envase y contenido. Si le calza bien el jean, tiene rodete, un par de neuronas y encima una buena billetera, se convertirá en el príncipe azul de los tiempos modernos.
En un cabaret de los suburbios de la capital una chica me contaba que venía de trabajar con un matrimonio que la había llamado. Quería probar cosas nuevas. Aparentemente lo pidió el marido y su esposa aceptó complacerlo. Sin embargo, por lo que ella contaba, quien menos recato tuvo durante el tiempo que duró el servicio fue la mujer.
En un boliche de adultos donde hombres y mujeres se desvisten en escena y realizan actos eróticos grupos de amigas solas en las mesas beben y se descontrolan hasta el punto de subir y hacerle una fellatio al stripper sin ningún tipo de pudor.
Las chicas en plena adolescencia consumen alcohol hasta darse vuelta y vomitar en el baño del boliche o en las calles pero antes tiene sexo con chicos (¡que toman Viagra!) en los reservados de la disco.
Mientras tanto, un grueso de los hombres va del gym a la cama solar y otro tanto del balón al joystick,
¡Adonde iremos a parar ¡diría mi madre y yo empiezo a preguntármelo con algunos prejuicios menos. Me gustan y adhiero a las libertades sexuales, a los derechos iguales para ambos sexos, al amor libre de los hippies de los sesenta pero no me gustan estos tiempos. Tiempos llenos de estímulos y mensajes contradictorios, de valores que claudican frente a tecnologías de avanzada . El photoshop convierte a las mujeres de las tapas de las revistas en esculturas perfectas, barbies superstar como ha dicho Sabina. Las mismas colas sirven para vender champuses , galletita, celulares s o cerveza o lo que se te ocurra. El mensaje es mientras vos miras el trasero perfecto yo te vendo lo que vos necesitas para tener uno así , o para que tener una mina que lo tenga. Es decir, que si no tienen un celular , no tendrán jamás una mina escultural pero la realidad indica que hay millones de hombres con telefonía móvil y ninguna mujer que tenga ese culo a excepción de aquellas que cirugía mediante lo lucen unos meses hasta que vuelve al ruedo la vieja celulitis. Y la anorexia aumenta, y la bulimia también. Y cada vez la alimentación es mas desequilibrada porque cada tanto aparece un estrella del espectáculo diciendo : “no hay nada mejor que la dieta del pomelo rosado y tres litros de agua por día!” Y allí van, por la vida, hordas de mujeres exprimiendo pomelos sin cesar. Mientras que alguna distraída, se pone los pomelos de push- up y se toma el agua mineral. Y los mensajes nunca escatiman esfuerzos ni sutilezas. “Manda Cornudo” a tal número decía el otro día un aviso publicitario. La tecnología dice que si te asumís como tal te ayudará en el duro camino que elegiste.
Son los tiempos del calentamiento global y lo único que parece enfriarse en extremo es el amor, el amor romántico, el sexo con amor, la palabra exquisita, la sonrisa perfecta. Cuenta el cantautor cubano Silvio Rodriguez acerca de una de sus canciones de amor: “Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno… pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro…”
Ojalá , digo yo, se logre un equilibrio, que nadie domine ni prevalezca en la guerra de los sexos. Que caminen juntos mirando hacia el mismo horizonte y creciendo individualmente, apoyándose uno en el otro. Ojalá pase algo. Y que en ese algo, hombres y mujeres nos volvamos gigantes, humanos, cultores del amor, la libertad y utilicemos todo el potencial de la tecnología y de nuestro interior para mejorar la calidad de vida de este planeta y legarle el mandato de seguir haciéndolo a nuestros hijos. Porque me pregunto ¿Qué va a ser de ellos en esta jungla donde el mas fuerte es quien maneja la vida de los otros a través de mensajes estudiados por marketers? Ni pienses que si mandas un mensaje de texto con la palabra Help al número del cielo alguien va a responderte. Allí no atiende nadie desde hace un tiempo. Calculo que puede que estén de paro reclamando mejoras salariales para los ángeles y sobre todo reducción de la jornada laboral ya que aún trabajando a destajo no hay forma de desangelar este mundo del siglo veintiuno.

miércoles, 27 de junio de 2007

Utopías de los tiempos modernos "Llame ya" y encontrará el amor de su vida

A todo dices que sí, a nada digo que no,para poder construir la tremenda armonía que pone viejos los corazones.Porque el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo como ayer.Y en cada conversación, cada beso, cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón

En los tiempos virtuales que corren ya se habla de una generación "clik". Que son aquellos niños que nacieron con un mouse en la mano en que otrora encontrábamos un chupete. Hoy adolescentes o mas precisamente en su primera adolescencia, teniendo en cuenta cuanto se ha extendido esta instancia de la vida consecuencia del mayor promedio pero también de un mayor grado de temor al compromiso y a la asunción de responsabilidades.

A los especialistas en clasificar al ser humano, les ha dado en llamar a la juventud de este siglo, "La Generación del Milenio.". Pero antes también hubo otras que las precedieron, como la generación de los Gls, soldados de la Segunda Guerra Mundial, parte de la llamada The Greast Generation (La Generación Mayor), luego la Generación Silenciosa y sus hijos los Baby Boomers, el grupo que cimentó el objetivo generacional como disciplina.
Más tarde los pronosticadores de tendencias y futurólogos anunciaron la llegada de la Generación X y su epílogo la Y.
Strauss, un especialista en estudiar el futuro, en su libro Millennials Rising que antes definían a las generaciones por su año de nacimiento. en cambio ahora, el marketing en función del objetivo ha llegado al punto en el que las actitudes generacionales se descifran y utilizan como punto de partida para la planificación de los medios.
Los Baby Boomers está conformada por varios millones de personas, nacidos entre 1946 y 1964. Son grandes compradores y consumidores compulsivos; padres liberados con dinero para gastar, sólo que le temen a palabras relacionadas con la edad.
La Generación X, nacidos entre 1961 y 1981, son cínicos y expertos en medios. Antes rebeldes, ahora son una gran fuerza económica; alienados, alternativos y sexies.
Generación Y, nacidos entre 1976 y 1981, son un subconjunto de la generación X. Estilo retro positivo: baile con swing, rap, grandes bandas, vida al aire libre.
La Generación del Milenio, nacidos entre 1982 y 2002, son expertos en tecnología y muy educados, multiculturales. Reciben bombardeos constantes de mensajes de los medios, acostumbrados al sexo y la violencia, tienen poder de compra, bailan Ska, música alegre, movida y contrastante.

Mas allá de cual sea la generación a la que pertenecemos , todos estamos hoy en mayor o menor medida influenciados por el clic. Si de adolescencia se trata tal vez como escribí en otro capitulo de este blog lo hacen de manera exacerbada y potenciada infinitamente. Pero nosotros, los adultos no escapamos al estigma. Y para ello, basta con analizar las situaciones cotidianas a las que nos vemos expuestos diariamente. Acusamos al tiempo o a la falta de él y a la necesidad de trabajar muchas horas de nuestra maratón de vida. Sin embargo me parece que al igual que cuando conducimos un auto por una avenida rápida no nos es posible bajar un cambio, porque ello nos traería riesgos que no estamos dispuestos a asumir. Y por otro lado le hemos tomado el gusto de alguna manera a esto de que todo sea "ya". Ya le envío un mail y ya lo recibe, ya le paso un mensajito de texto y ya me lo responde, ya me conecto y ya te encuentro, aún no se estreno la película o el disco y ya la bajo de internet. Ya puedo estar en todos lados al mismo tiempo porque ya que estoy trabajando uso la PC de mi oficina y ya compro las entradas para el cine, pago las cuentas y también hago la compra del súper que cuando llegue a casa ya estará allí. Llame ya y encontrará la felicidad al menos hoy, al menos en este momento. Ya. Ese panorama es el que se acentúa y su primera consecuencia es la insatisfacción que produce esa inquietud. Ese estar todo el tiempo enchufado aunque que sea en forma inalámbrica. Entonces vuelvo a pensar en el amor y me doy cuenta que en su forma genuina es casi lo opuesto a esta velocidad del diario trajín . Diario trajín que nos es justamente el que cantaban Pedro y Pablo , visionarios de los 70 cuando describían su amor por esta ciudad. Entre un film de Carlitos Chaplin como decía el tema y una película de la moderna ciudad globalizada hay casi la misma diferencia de velocidad máxima que entre el Maserati de Fangio del 57 y la Ferrari de Schumacher de este siglo. Y a medida que aumentamos la máxima en km por hora , insisto ,aumenta cierto grado de insatisfacción que en las generaciones más jóvenes parece tocar su mayor punto de gravedad.
Y es difícil el amor cuando no hay tiempos ni ritmos ondulantes. Cuando falta el groove que como en la música nos lleva a una cadencia de mayor disfrute o placer. Amar y ser amado es algo que no condice con la velocidad y el apuro que es la vía directa a mí entender hacia la insatisfacción. Y cuando hablo de ella, admito que incluyo la sexualidad pero no como única perjudicada de la situación. El amor en general se ve tristemente afectado por nuestra noción de tiempo que además es irreal y macabra. ¿Por que me estoy apurando? ¿Adonde tengo que llegar antes? ¿Que ocurrirá si camino con menos ansiedad? son preguntas que uno puntualmente podría hacerse cotidianamente sin llegar a la profunda y necesaria cuestión de saber hacia adonde vamos en la vida. Respuesta que mínimamente debería ser condicionante para el estilo de vida que queremos llevar adelante. Sin embargo, haciendo clic en distintos puntos nos escapamos de la verdadera y profunda calidad de vida que nos merecemos.
Y si de amor de pareja puntualmente hablamos la insatisfacción puede terminar con cualquier proyecto. Actualmente, sobre gran parte de los jóvenes viven una crisis en el amor de a dos que profundizará a mi juicio el comportamiento social de las generaciones venideras. Alrededor de los treinta años las mujeres no encuentran su complemento en la vida porque los hombres de la misma edad están ocupados en ir a bailar , jugar al futbol y vivir aún con sus padres de quienes no terminan de independizarse económicamente. Viven por años cursando materias en la facultad y cambian de carrera porque la vocación no los acompaña más de un par de años. Mientras tanto, las mujeres ( que estadísticamente estudian mas que los hombres ) a la misma altura muchas ya tienen título, un trabajo estable y hasta cierta comodidad en el plano económico. Ello hace que más allá de la atracción a primera vista los intereses y las compatibilidades no sean parejas. Y por lo tanto no puedan formase como tal. No es agradable para una mujer independiente, educada bajo los cánones de la libertad y las aspiraciones personales en forma prioritaria encontrar un amor duradero en un hombre inmaduro o lo que es peor en etapa de adolescencia indefinida. Pero si por esas cosas de la vida esta mujer logra conocer un hombre a su medida, éste se encontrará con la necesidad sin ecua non de aceptar que lo más importante en el mundo para ella es su carrera profesional para lo cual estudió y aspiró desde sus años de preescolar. Y allí comenzara otro problema más complejo. Porque el hombre que a los treinta y pico forma una pareja desea por lo menos ser amado, admirado ( como agregó un lector en este blog con mucho tino) y formar una familia con la mujer de que lo acompaña y de la que se ha enamorado. Allí, entraran en juego de poder, competencia, prioridades, y el camino se volverá ripio y sinuoso.
Hombres y mujeres van muy apurados por la vida, contemplando una visión casi letal para el amor para terminar finalmente como dice la canción de Serrat "Y llegamos siempre tarde donde nunca pasa nada”.
Tal vez, la opción sea respirar profundo, contar hasta diez, barajar y dar de nuevo. Con las cartas en la mano empezar otra partida donde juguemos al amor sin barreras de tiempo ni egoísmos personales. El tema es saber cuan dispuestos estamos a ello. De lo contrario, el amor en los tiempos virtuales de la generación clic será un fracaso total porque no vendrá "ya", en un pack dúo y libre de virus.

viernes, 22 de junio de 2007

Una de piratas o "All you need is love" Parte IV

UNA DE PIRATAS O “ALL YOU NEED IS LOVE”

Parte IV

Cuando los piratas son hombres enamorados de una piel que huele a jazmines, rompen promesas con sus hermanos de ayer y huyen al amanecer rumbo a un puerto que aún no ha puesto precio a su cabeza.
(Una de piratas/JM Serrat)

En la búsqueda de pareja la red presenta un abanico de posibilidades. A priori creo que no son diferentes de las oportunidades que puedan presentarse en el mundo real si uno utiliza el mismo empeño en lograrlo. Ahí radica, me parece la primera diferencia. Las personas no ponen la misma energía en ambos lugares. La virtualidad despliega una sensación de que el mundo se abrirá a nuestros pies. Y no es muy errónea la idea teniendo en cuenta lo magnifico e ilimitado de acceder a la cada rincón de este planeta y sus habitantes con un simple click.
Bajo esta perspectiva no es extraño que la sensación que aparezca sea de omnipotencia con una mezcla de esperanza y ansiedad difícil de contener. Tal vez el hecho de que hombres y mujeres busquen logros distintos es también un paralelo que podemos hacer en la vida concreta y cotidiana. Y me atrevo a pensar que donde no hay un paralelo es entre la búsqueda verdadera de cada ser humano y la que describen o ejemplifican los grandes medios masivos de comunicación. Si nos dejamos llevar por ellos, un hombre común estaría a la búsqueda de una dama alta, esbelta, de no más de 55 kg sin celulitis ni estrías, con curvas pero no demasiado pronunciadas, notoriamente agradable, exitosa, elegante lo suficientemente inteligente para disfrutar una charla después de buen cine y que no compita con él. No estaría mal que según la etapa de la vida tuviera unos diez añitos menos. Y en la superficie cada hombre que se le presentara esta opción se me ocurre que afirmaría categóricamente que la desea, pero escarbando un poquito me parece que tal vez no sea tan sencilla la cuestión. O si, pero desde otra óptica. Si esa mujer existiera, exigiría al hombre una tarea de permanente examen y a su vez un entrenamiento de autoestima para no pensar todo el tiempo si otros congéneres no serían más merecedores de la misma. Las mujeres reales, de carne y hueso no entramos en ese estereotipo y me parece que ni siquiera la mayor diosa local o holliwoodense entraría. Barbie no es más que una muñeca de plástico. Insisto en la idea que cada ser humano busca su par y hasta quien sabe su impar pero a su alcance. Lo que si creo que difiere completamente es lo busca una mujer y un hombre.
Nosotras , a la hora de encontrar una pareja nos parecemos mucho a esa publicidad que irónicamente dice que deseamos un hombre caballero y cortés pero no para abrirle la puerta a otras damas sino con esa faceta únicamente para una. Exagerado o no, ese aviso publicitario cuenta que el hombre de nuestros sueños o el que aspiramos a conocer tiene muchos rasgos de príncipe azul y me atrevo a incluso, agregar, que si tal candidato es además pícaro y atorrante, un poco mejor. Quiero decir con esto, que la mujer desea un hombre que la comprenda a pesar de saber que nunca lo logrará y que además sea atractivo, cariñoso, inteligente, leal y buen padre. Y aquí me gustaría entrar en las diferencias puntuales. Una mujer, ya sea adolescente, madura, mayor, joven, siempre existe la ilusión de ser comprendidas y un modelo de hombre ideal. En cambio, para un hombre, las cosas suelen ser más sencillas. Tal vez porque el mismo es menos complicado. Un hombre, digo yo, busca más que nada en el mundo una mujer que lo ame y que se lo demuestre haciéndolo sentirse amado. Luego vendrán los parámetros. Pero de ninguna manera, creo, la prioridad sea la Barbie. Es tal vez una afirmación polémica y en la que se puede debatir pero a mi entender, en resumen, las mujeres buscan el hombre ideal y los hombres una mujer que los ame.
Desde esta premisa trato de hacer entonces un paralelo con las relaciones virtuales porque lo primero que me viene a la cabeza es pensar que a tiempo y forma siempre ha sido así. Seguramente con más o menos romanticismo, con más o menos libertades para llevar una relación adelante, con distintos contextos pero siempre hemos buscado estos caminos o estos nortes. Cuando dos personas se conocen y se gustan le llamamos de distinto modo, puede ser, flash, flechazo, feeling, onda, conexión, etc. Salvo rarísimas excepciones, si eso no ocurre de entrada difícilmente aparecerá en el futuro. Es como el punto de partida, como la luz de que el camino se puede transitar y disfrutar. Es un momento de ganas y elucubraciones que mezclan emociones, sentimientos y una actividad mental que interviene en medio de ellos. Descontado este paso que referimos como químico y hasta puramente hormonal empieza a tallar otra historia. Nos ha pasado muchas veces que ese hombre que nos atrapó con su presencia o su mirada en un lugar, cuando tenemos la oportunidad de escuchar su voz ya pierde un gran porcentaje de su encanto y por supuesto que esta posibilidad es también viceversa, quiero decir, que también le ha ocurrido a los hombres respecto de alguna mujer. Sin ir mas lejos, hace un tiempo atrás, una modelo top (recién divorciada o durante el proceso del mismo) se involucró sentimentalmente con un jugador de futbol que conoció haciendo fotos sensuales para una revista de moda. El muchacho que a partir de allí se convirtió en una figura mediática y por supuesto en “el ganador” tiene un físico apolíneo, cabello largo y sedoso, un rostro agradable. Cuando escuché la primera vez su voz en un reportaje se me vino abajo toda esa imagen. Tenía un tono agudo, finito, lo que vulgarmente se llama “voz de pito”. Pero también ocurre que lo que acompaña esa voz es tan fuerte que realmente no nos debilita este detalle u otro y continuamos atravesados por la flecha del encanto un tiempo más. ¿Cómo se sostiene esta sensación cuando el tiempo va pasando? ¿Cómo se fortalece la incipiente relación para que se convierta en algo estable y promisorio? Muchos dirán con ingredientes cotidianos como la comprensión, la tolerancia, el buen humor, la inteligencia, las ganas, el compromiso. Y es cierto, pero antes que todo ello ocurra si tenemos la enorme fortuna que aparezca simultáneamente y de ambas partes, habrá que recorrer otro camino. El hombre deberá hacernos creer que tiene pasta de príncipe azul y que no lo es simplemente porque no ha nacido en la realeza europea. O un pirata de extracción literaria, pero que abandone todo por nuestro amor y por supuesto, se redima de serlo. Y nosotras, mujeres, tendremos que probar que nuestra capacidad de amor es casi tan grande como los sueños de amor que vamos anidando desde nuestra mas tierna infancia.. Ahí me parece que empieza la historia sobre la cual se construye otra historia, una de amor o una de piratas que para el caso es lo mismo.
En estos tiempos no será difícil que aparezcan columnas de hombres y mujeres que quieran expresar sus argumentos para refutar mi planteo. Y seguramente muchos de ellos serán válidos.
Tal vez se encuentren fuera de ésta órbita las todas las feministas o las reivindicadoras acérrimas de los derechos de la mujer, e incluso los hombres un poco o demasiado machistas, que se derriten frente a las modelos de tapa de revistas. Y esto no prueba mas que no es tan desacertado lo que expreso. Si una feminista y un machista se unen en oposición a esta idea quiere decir que la teoría no esta muy lejos de la realidad y que tal vez sean honrosas excepciones las que terminen confirmando la regla.
En este mundo virtual y mentiroso para algunos y no tanto para otros, la química inicial surge de algo distinto que el primer encuentro físico. Escuche por allí que el primer beso se da con la mirada. ¿Cómo será en la red? Quiero decir, que reemplazará a esa mirada que seguramente todos alguna vez en la vida sentimos. Como un primer beso pero también como si nos estuvieran sacando la ropa lentamente. No encuentro un paralelo comparable a ese momento. Y por supuesto, que no estoy desmereciendo la internet y su virtualidad a hora de conocer a alguien. Simplemente creo que no lo encuentro. Un Nick es algo importante, dice mucho, la mayoría de las veces, nos da ideas concretas. Ya sea porque tenga números que refieran a la edad o adjetivos que pinten la virilidad de un caballero, lo sexy que es una mujer, lo tierno, lo dulce, etc. Un Nick puede hablarnos de los sueños de alguien o de sus gustos por el cine o la literatura. No es igual la imagen que se forma de alguien que se llama bostero87 que la de eternauta76 o demian666. El primero nos remite a un adolescente futbolero, el segundo a un joven intelectual y el tercero a un conflictivo amante del demonio o un ávido lector de Hesse. Cuando leemos un apodo, ya nos ocurre algo. Irremediablemente viene a mi memoria el recuerdo del Nickname de Meg Ryan en ¿Tienes un email? Con el cual conoce y se enamora de Tom Hanks quien sería luego su peor enemigo profesional. Ella se hacía llamar “chica tendera” refiriendo a la tienda familiar que quebraría gracias a los artilugios empresarios de su enamorado virtual. En la misma película, él tenía en su apodo unos números que finalmente serían los de su domicilio. En una escena absolutamente ilustrativa, conversando con él y aún sin saber que es la misma persona debaten de porque llevaría esos números y él, que ya está desesperado por unificar estas dos personas (la virtual y la real) dice que tal vez sea el número de su casa a lo cual ella contesta: “No! Estoy segura que no sería tan prosaico “. Este ejemplo es una sencilla forma de ver cuanto mas nos permite imaginar internet que el mundo real. Si es bueno o es malo, definitivamente tendrá que ver con cada uno y su personalísima experiencia al respecto.
Mas allá del nombre virtual, comenzará un ida y vuelta de emails, chat instantáneos o en salones simultáneos, foros u otros formatos y allí si nadie esconde o miente se fundará una relación que para mi gusto debería no demorar en pasar a la realidad porque de lo contrario estamos expuestos a que la imaginación haga estragos. Fundamentalmente porque esa imaginación a la que refiero proviene de nuestra ilusión y de nuestro deseo de hacerla realidad. Ya sea mujer u hombre. Aunque debo decir, que creo que es una problemática muchísimo mas femenina. La práctica de la ilusión y la desilusión es un ejercicio que las mujeres hacemos muy a menudo y si este ejercicio estuviera elongando algún músculo como el corazón ya habríamos alcanzado el nivel de fisicoculturistas del alma.
Resulta entonces imprescindible decir que, en uno u otro caso, las mujeres seguiremos practicando este deporte mientras que los caballeros irán por la vida buscando sentirse amados. Y en una de piratas como las que soñamos a lo largo de los tiempos, y que hoy podría personificarse en el Capital Sparrow y su desparpajo seductor en Piratas del Caribe. Las mujeres estaremos esperando seducirlo para luego mandarlo a cortarse las uñas prolijamente y bañarse como Dios manda y obviamente dedicarse a algo que esté dentro de la legalidad. Mientras que él estaría dispuesto a ser valiente , tierno y hasta jurarle amor eterno, siempre y cuando se sienta amado profundamente por la dama que le devolvió el beso con una mirada de admiración cuando lo vio partir en el Perla Negra hacia el destino de libertad que todos los hombres del mundo sienten dentro de su alma. Comprender este aspecto de la naturaleza humana, será en todo caso, el gran desafío de los que vivimos y de los que vivirán en un mundo de virtualidad y tecnológico hasta niveles incomprensibles en un futuro no tan lejano. Ojalá estemos a la altura de las circunstancias alguna vez en la vida y en la historia de la humanidad. Pero con tanto avance y tanto cambio mientras se aleja de a poco del modelo de familia y pareja tradicional estamos yendo ( o viviendo ya ) un quiebre que no me parece alentador. O al menos, entiendo, nos deshumaniza un poco mas aún. Y no lo digo desde un lugar nada pacato, sino desde el más abierto de los pensamientos. Creo que el amor nos hace libres y en él se encuentran todos los derechos. Porque no me parece que haya algo mas importante que el corazón para engrandecer nuestra vida y dignificar la de los otros. Incluso la de los piratas que llevamos adentro.

Del medioevo virtual Parte III

Del medioevo virtual

Parte III

Ayer miraba a mi hijo adolescente: tipeaba como un trastornado el teclado de la computadora, mientras ventanas de todo tipo bajaban y subían sin parar. Tenía calzado en sus orejas un par de auriculares con micrófono pero casi no emitía sonido alguno. Estaba totalmente abstraído del mundo real. Para que escuchara mi llamado debería gritar demasiado o tocarlo para que reaccionara. Así y todo, tardaría unos segundos en ubicarse en tiempo y espacio. No me agrada la imagen. Estoy dándole una batalla denodada a la situación y la mayoría de las veces pierdo y me siento una imbécil.
Muchas veces trato, como mamá, de ponerme en el lugar de ellos. Trato fundamentalmente de recordar el momento en que yo tenía su edad y como veía el mundo que me rodeaba. No siempre me da resultado pero a veces me permite quitarle dramatismo a algunas cuestiones. También, acudo a otra estrategia: trato de aggiornarme a los tiempos modernos y comprender. Pero con respecto a la informática y la adicción que produce en ellos no encuentro parámetro que me sirva como elemento válido. No hay forma alguna que me retrotraiga en el tiempo y vea a la adolescente que fui horas y horas frente a un monitor.
Entre las distintas actividades que realiza en la red se encuentra un juego de rol llamado Argentum, un juego de fantasía y rol. Por ello los personajes creados deberán tener un nombre acorde a la temática del juego, evitando cualquier tipo modernismo o alusión alguna a elementos manifiestamente incompatibles con el rol medieval. Los nombres pueden surgir de la imaginación del usuario o bien ser tomados de la historia o la mitología, pero siempre manteniendo una cierta ambientación temporal. Cohabitan magos, piratas, guerreros, cazadores, etc. ¿Cómo escapar de ese mundo? ¿Cómo enfrentar éste sin cruzar la barrera de lo desconocido?
A este juego se suman miles y miles de participantes de todas las edades. Seres que escapan de la vida y su monotonía diaria. Cuando lo pienso realmente un poco de envidia me produce. No esta nada mal escaparse de este mundo cada vez mas oscuro y cruel. Pero la verdad es que he decidido bailar con la mas fea y me propuse rescatar a mi hijo de catorce años del medioevo virtual ( que contradicción no?). No van a creer que me resultó sencillo. Por el contrario, cada batalla que libro fue a través de un denodado esfuerzo y muchas las perdí. Cada vez que me ganó la multimedia me sentí una infeliz. Y sin embargo continúo con mi cruzada por este mundo. Cada noche emprendía la lucha con un libro en la mano. Una vez fue un cuento de Horacio Quiroga que me ayudó a concretar mi victoria parcial. Fracasé, sin embargo, con mi amado Principito. El tema de la boa y el zorro resulto ineficaz. Una tarde descubrí que mi pequeño gigante de poco más de una década podía deslumbrarse con una canción de Charly García. Y así llevó cada día mi tarea de construir sobre cimientos que no sé bien como son de profundos, pero que espero, alcancen para cuando yo ya no sea parte de este mundo.
En estos días, en que pude escaparme a descansar cerca del mar, pensé mucho en esta cuestión. Y me di cuenta, dirán ustedes, ¡chocolate por la noticia!, de cuanto a cambiado la manera de vivir y de comunicarnos; no hablemos en el planeta, en nuestro pequeño círculo de cotidianas vivencias. Mientras tomaba sol en la playa, me aseguré que mi celular estuviera lo suficientemente a mano para escucharlo. Esto, se debía a que mi hija de poco mas de veinte años, andaba de mochilera por Bolivia con un grupo de amigos, con quienes trataría de llegar a la selva de las yungas y donde conviviría , entre otros destinos, una semana con una comunidad afro entre muchas tonalidades de verde y mariposas multicolores enormes. Debido a las delicias de servicio de una de las compañías telefónicas mas importantes del país, no hubo forma de habilitar su línea en el país hermano, por lo tanto a pesar de sus tantas ofertas con M ( acercaMe, mimaMe, disfrutaMe, etc.) la única que fallo fue comunicaMe , con absolutas mayúsculas. Por lo cual solo era posible que me llamara a mi celular o me enviara un mail. Y pensando en el cambio al que refiero, me remonté a la misma situación apenas cinco años atrás, cuando otro de mis hijos realizó un viaje similar pero al sur en una experiencia distinta de viaje de egresados, con un profesor de biología y una de nutrición donde cruzaron parte de la cordillera con mochila y víveres racionados extremadamente. En ese momento ninguno llevó celular, no existían los mensajes de texto. La mitad de la gente que conocía no tenía correo y los que lo tenían no revisaban diariamente. Las cámaras digitales eran de unos pocos privilegiados. El mismo teléfono celular de costo realmente accesible, me permite esperar el llamado de mi hija a la orilla del mar mientras disfruto de unos mates con amigos. Pero también, es una eficaz linterna para algún apuro nocturno. Y una compañía desde la cual escucho una FM local en las caminatas por la costa con el mismo "manos libres" con el que atiendo el teléfono cuando voy conduciendo el auto. Y como esto fuera poco (sonrío recordando al vendedor del colectivo que repetía "útil para el bolsillo del caballero y la cartera de la dama") puedo sacarle una foto a mi perra ovejera cuando se mete al mar y enviársela por el mismo aparato a mi hermano que en Buenos Aires riega las plantas de mi huerta generosamente. La escena se repite en cada metro cuadrado de la playa. Suenan ringstones (palabra que apenas hace un par de años no pronunciábamos) de los mas variados. El mío deja escuchar Start me up de los Stones pero para diferenciar cuando se trata de alguien de la familia que me llama o me manda un mensajito, se oirá el Verano Porteño. A mi alrededor es un concierto de ringstones: gatos que aúllan, katrina de chanes, gallegos que hablan, el bombón asesino, y podría llenar páginas con listados. Como si esto fuera poco, la empresa de la M, me avisa que a partir de ahora y por una suma insignificante diaria podré bajar mi correo de Hotmail y también hablar por Messenger desde mi pequeño teléfono móvil. Y entonces, es cuando pienso que consecuencias traerá este cambio tan inmediato al mundo que veré en el ocaso de mi vida. O lo que es peor, me pregunto, que pasará con las personitas que están creciendo en este mundo tan distinto. Distinto, al menos, del de nosotros. Los que jugábamos en el recreo al elástico o al fútbol con una pelota hecha de medias viejas. Los que andábamos en bicicleta por las calles del barrio hasta que oscurecía. Los que hacíamos picnic el día del estudiante. Los que conocimos un disco que se escuchaba de los dos lados en un aparato al que había que cambiarle la púa. Nosotros, los que no teníamos demasiado apuro y podíamos darnos el lujo de comer con sabores sin conservantes y mirábamos el mundo sin colorantes . Y la cerveza común tenía una espuma tan espesa que desde muy chicos le pedíamos a papá "¿me dejas la dejas probar?". Están creciendo en un mundo distinto, mucho mejor comunicado pero con menos seguridad. Mucho más confortable, pero muy contaminado. Totalmente informatizado: los diarios son virtuales, también los supermercados, los bancos "home banking", las bibliotecas y las consultas escolares, las fotos y los videos, la música, los juegos , las charlas con los amigos, las cartas de amor, las revistas porno, el cuarto oscuro, y así sucesivamente. Pronto los creyentes irán a misa vía Internet. Al fin de cuentas, ya se ven en el mercado celulares que son computadoras y televisión. Y se habla de computadoras que emanaran olores y hasta reflejaran estados de ánimo de sus dueños. No estoy emitiendo juicio de valor, simplemente haciendo una descripción sencilla de la realidad. Inmediatamente vuelvo a pensar en mi hijo y su mundo. Ese al que me es tan difícil acceder y compartir a pesar de dominar la red y la PC y estar aggiornada a la tecnología de los tiempos que corren.
Inevitablemente creo que el avance tecnológico que conllevó a la globalización es un arma de doble filo. La misma arma que aportaron otras tecnologías que nos brindaron confort y velocidad de transporte y comunicación pero una calidad de vida realmente deficiente. Ya no es posible que pueda observar el brillo de las estrellas en la noche de
Buenos Aires por la capa de smog para no decir de los muchos seres que respiran residuos tóxicos en los alrededores del conurbano, donde ya nadie sabe que hacer con la basura. Y mejor ni hablemos del planeta en general. El recalentamiento, el agujero de ozono, los Tsunamis, las inundaciones, en fin. Será tan difícil para el hombre encontrar un equilibrio entre el confort, el progreso y la calidad de vida. ¿La ecuación siempre será en desmedro de la naturaleza? Es decir, de nuestra propia vida.
En estos días, causalmente, mientras escribía estos textos, la empresa líder con la que navego en mi hogar con banda ancha de mas de dos megas me dejó sin servicio por varios días, por primera vez en varios años. Noté que la casa estaba cambiada. La abstinencia, que por otra parte, no tuvo notoriedad durante los treinta días que estuvimos en la costa, esta vez modificaba hábitos de la casa. Mi hijo mayor concurrió a un cyber a la hora programada con su novia que estaba de viaje para chatear. Yo tuve que ir varias veces al banco personalmente, comprar el diario y como seguía de vacaciones no hubo ningún problema mayor. Me pregunté que estaba sucediendo con este mundo
El cibernético vagaba por la casa como un espíritu. En un momento lo descubrí leyendo la nota central sobre Gran Hermano Cuatro del suplemento de Espectáculos de Clarin y pensé realmente en suicidarme, pero la realidad es que si hacía algo infausto dejaría una obra muy mal concluida. ¿Qué diría la humanidad de mi responsabilidad como madres si dejara en este mundo un ser adicto a la Internet, que mira Gran Hermano y escucha sin parar a Damas Gratis cantando "Todo pinta re mal " con el cabello decolorado y lleno de gel hasta para ir a la playa? Y ni hablemos de las materias pendientes de aprobar en marzo. Inmediatamente decidí cambiar de estrategia y me rearmé como un matrix recargado. Me acerqué a él a charlar, mientras almorzamos juntos Mirta Legrand almorzaba desde Mar del Plata, por lo tanto, aproveche para contarle que cuando yo tenía su edad mi mamá miraba el mismo programa de TV con la misma conductora. Ello derivó en una divertida charla de cómo era mi vida y la de los abuelos en aquellos tiempos. Pensé que la lucha se libra cada día, en cada circunstancia, en cada actitud frente al presente. También reflexioné acerca de la familia como núcleo de la sociedad y me sentí un poco pacata. Finalmente yo era una chica de los setenta. Esa tarde, tome unos mates, sola en la cocina y sentí que el triunfo era algo inevitable, nada era mas fuerte que el amor para ganar y guiarme en ese camino. Desde la sala se oía música, era él, que esta vez escuchaba a Las Pastillas del Abuelo. No estaba mal. A pesar de los tiempos virtuales, un adolescente sigue buscando su tribu y su espacio donde transgredir. Y es uno, el adulto, una vez mas el mayor responsable de contenerlo y orientarlo por esta camino de adolecer que finalmente todos transitamos alguna vez.
Y si no se acuerdan, desempolven allí en un cuarto olvidados LPs y, tal vez aparezca "Confesiones de invierno" aquel larga duración donde Charly y Nito cantaban: "Y tuve muchos maestros de que aprender. Todos conocían sus ciencias y el deber. Nadie se animo a decir una verdad .Siempre el miedo fue tonto." Y veinticinco años después, seamos sinceros con nuestros adolescentes y con nosotros mismos. Así, tal vez, ni ellos ni nosotros, volvamos a tener miedo de nada. Ni siquiera de la seductora y adictiva era de la Internet.

Somebody to love Parte II

Somebody to love

Parte II

Esperaría que no te asuste este instante de sinceridad;mi corazón vomita su verdad. Es que hay una guerra entre dos por ocupar el mismo lugar;la urgenciao la soledad...Bersuit

Es común encontrar en cualquier acto o manifestación popular la advertencia previa o el hecho concreto de infiltrados que nada tienen que ver con los protagonistas y son pagados en general por algún interés espurio para llegar al lugar con el fin de provocar daños e incluso escenas violentas. Además, es su clásica actitud, confundirse con los reales actores u organizadores.
En el mundo virtual de los solos y solas encontramos un tipo de infiltrados cuya presencia actúa bastante semejante a los descriptos en el párrafo anterior.
No son ni solos ni solas, acreditan unión civil o pareja estable en el mejor de los casos pero aprovechan la situación para echarse la famosa cañita al aire o probar nuevas aventuras y emociones.
Lo cierto es que no todos se confunden con los verdaderos solitarios. Algunos ostentan su título de casados con verdadero descaro en su perfil. Obviamente, con seudónimos y nombres falsos en el inicio de la relación. Una buena parte de esta gente proporciona en su información que su matrimonio esta inmerso en la rutina y necesita nuevos aires que respirar y propone puntualmente que se le acerquen mujeres apasionadas con deseos de sexo encendido y sin ningún tipo de compromiso o responsabilidad en si misma. Otros, no tan sinceros se infiltran con el discurso del hombre triste , abatido y desatendido, que busca afecto y cariño porque su romanticismo no encuentra eco en la esposa , la cual describe, como aquella vieja publicidad de Peabody, el gran freezer argentino. No falta tampoco, si bien no hay tan abrumadora mayoría, la mujer que encontró en la pantalla la manera de escapar de la rutina matrimonial sin demasiado esfuerzo ni osadía. Existen detrás de un nick y con un permitido histeriqueo da vueltas y vueltas alrededor de aquellos candidatos que le dicen cosas que levantan su autoestima. El conflicto se presentará, para ellas, cuando no pueda diferenciar la realidad de la ilusión y comience a poner en juego su vida real. En algunos casos creyendo tener enfrente al verdadero hombre de sus sueños, sin notar que ese personaje no es otra cosa que una versión virtual del eterno Don Juan y no justamente el que describe Castaneda.
Y del otro lado, los verdaderos protagonistas, el mundo de los solos y solas. El mundo de aquellos seres humanos que no han encontrado aún a su media naranja o que cuando creyeron encontrarla estaba definitivamente agria. En este reino se encuentran aquellos solteros, separados o viudos que por distintos motivos no encuentran en el medio ambiente en que se mueven oportunidades de conocer personas nuevas. Aquí el espectro se amplía y multiplica. Viaja y recorre el gran mundo globalizado. Nunca sabrá si quien está del otro lado de la pantalla es realmente un correntino o algún vecino de su barrio enmascarado para atacar a su próxima presa virtual.
El circuito mas común de los solos y solas pasa por los lugares nocturnos donde van a bailar. Reductos de habitúes que tienen un promedio de cincuenta años, aunque se publican como lugares para mayores de veinticinco, y cuyo estado civil promedio es el de divorciado. Bajo distintos ritmos como salsa, merengue, un poco del viejo rock and roll , foxtro y algunos tangos van pasando las tandas bailables y se van conociendo. Entre tanda y tanda, toman algo y charlan bajo el romántico sonido de una música elegida para los intervalos que no puede ser más apropiada. Todos saben que estos lugares la mayoría se conoce. Los hombres que son una notable minoría pueden elegir, probar y dejar a la candidata de turno por alguna nueva protagonista que aparece con el traje nuevito. Los porcentajes de personas que acuden a estos lugares son de cada diez mujeres no más de dos representantes del género masculino. Sin embargo en la red parecería ser que los hombres se multiplican. No se muy bien los motivos pero seguramente no serán simplemente que hay pocos amantes del baile. Si bien, el personaje de Richard Gere, en Bailemos no deja de ser una verdadera utopía en los tiempos modernos.
Es importante también recrear los distintos perfiles de los solitarios. O mejor sería decir, las infinitas posibilidades de características que reúnen o dividen a los solos y solas.
Podes encontrar desde solos y solas vegetarianos, homosexuales en la tercera edad, no fumadores y abstemios, profesionales, mas de 40, menos de 30, lesbianas, grupos con exquisitos gustos culturales, amantes del deporte, etc., etc. Sin embargo, es común a todos los casos la escondida ilusión de encontrar alguien a quien amar, como diría el recordado tema de Queen.
Y en esta búsqueda a través de la pantalla muchas veces surgen confusas situaciones basadas en una extraña manera de comunicarse. Es posible encontrar personas que en su modo real de establecer relaciones jamás dirían una frase que frente a un teclado escriben sin el menor prurito. Mujeres que por prejuicio o educación no avanzarían sobre un hombre se vuelven lanzadas como gatas en celo. Hombres que no se animan a cruzar mirada con una atractiva mujer que cruzan por la calle bajo los efectos de Internet despliegan un vocabulario capaz de seducir hasta la más puritana o fría de las mujeres. La pregunta es, como se sostiene esta actitud cuando es momento de abandonar el encuentro virtual y pasar a los papeles. En el mejor de los casos, se puede justificar que los nervios de la primer cita le jugaron una mala pasada pero….si el destino quiere que lleguen a la segunda, habrá de buscar un diván en forma urgente donde algún terapeuta les ayude a discernir cual de las dos personas es realmente.
Ser un solo en este mundo, no requiere a mi entender de una cuestión solo de falta de presencia. Hay, innumerables seres que viven en compañía de una o de varias personas y sin embargo no hacen otras cosas que sentir que por las noches (como canta la Bersuit) la soledad desespera. Y en contrapartida, encontras por la vida, seres que viven solos y no sienten el peso en ninguna forma, sino que por el contrario, su estado de vida interior los acompaña más que cualquier multitud.
Que es la soledad? Para algunos es una situación obligada que se presenta en la vida al no poder formar una pareja o una familia estable o al haber naufragado un proyecto, una especie de mundo vacío y del que se busca huir. Sin embargo, muchas veces esa búsqueda desesperada de compañía ocurre porque estamos tratando de escapar de lo único que nos es imposible huir…de nosotros mismos.
El monitor como único acompañante una noche fría de invierno genera tal vez una sensación de compañía que para otros es un mate calentito y su propio corazón para soñar o para volcar en un papel algunos versos o el momento de inspiración que todo artista necesita tan ligado a la soledad, pero a otra soledad. A una que se siente como un viaje interior que puede disfrutarse y aprovechar para crear o para conocerse más íntimamente.
Pero si de la soledad sentimental se trata. Esa noche, frente a una fría computadora, la vida también puede cambiar. Alguien podría hacernos aumentar la autoestima y permitirnos soñar una vez más.
De todos modos, la mujer parece ser menos propicia para vivir en soledad que el hombre. Por alguna cuestión cultural o social, el amor propio, la estimación y el orgullo de la mujer, es a menudo, ligado a su habilidad para atraer y conservar el afecto de un hombre y si esa relación termina, ella se siente víctima de la soledad; el hombre por el contrario, muchas veces tiene otras prerrogativas, incluso su propia idiosincrasia le hace más llevadera esta situación, aunque también muchas veces padece las mismas sensaciones.
Habrá quienes esperen al gran amor de su vida en la antesala de un salon de chat tratando de decidir si ingresan a una tímida "Tertulia" donde encontrar un amigo o a una sala romántica como "El jardín" o tal vez directamente a "Cama redonda", ya con un nick del estilo mimosa69 detrás del cual esconderlo todo o mostrarlo pero virtualmente.
Mientras tanto desde los buscadores de pareja aparecen sin que lo llamen avisos de hombres atractivos y relativamente jóvenes que dicen : " Chico Busca una mujer dulce, inteligente, abierta, reflexiva y sensible" No será mucho, me pregunto. Pero seguramente, esta red esta llena de mujeres que creen que dan con el perfil que busca este muchacho. El problema es que la sorpresa será seguramente mutua a la hora de la búsqueda concreta y real. Donde los chicos como el de la foto y las mujeres como las que pretende encontrar casi, no existen.
La cuestión es creer si existe o no la persona ideal. Y mas allá de los datos concretos, tal vez exista la persona ideal en este mundo para cada uno de nosotros. O como si lo expresa un buscador famoso, todos somos la persona ideal para alguien, el tema es encontrar "ese alguien". Sin pensar en los estereotipos que la red propone seguramente aparecerá más acertadamente.
Otra forma menos puntual de hacerse de amigos nuevos, es la de ingresar a un grupo de charla temática. Allí las personas se suscriben a una lista de correo y todos los miembros reciben correo simultáneamente y se van conociendo a través de sus gustos o reflexiones escritas. Solo los une el tópico al que refiere la lista y suele haber algunas interesantes. Lo bueno de esta posibilidad es que si elegimos un tema que nos agrada nos aseguramos un gusto afín con los interlocutores. Lo malo que no distingue edad, ni preferencia sexual y hasta que uno se conecta al correo privado de algún miembro no hay ningún tipo de privacidad en el correo enviado o recibido.
Estar presente en la red, es para algunos una forma ya en si misma de no estar solos. Porque tienen su propio sitio web, porque chatean con amigos en línea, porque viajan a través de navegar en sitios de interés turístico, porque juegan en línea, o simplemente porque mantienen un intercambio periódico a través del correo electrónico con distintas personas que pueden o no conocer personalmente. Hoy, aparecen con mucha fuerza los llamados webblog o blog simplemente donde uno puede registrar un espacio donde volcar en forma escrita o visual a través de fotos e imágenes lo que se le ocurra. Primero fueron los escritores, los poetas, los periodistas quienes adoptaron el formato. Luego comenzó a ponerse masivo y popular. Hoy muchas personas escriben su blog casi como un diario de vida y vuelcan en él sus vivencias. Otras lo dedican a alguna problemática que les interesa y escriben allí sus opiniones, sus informaciones o noticias y las comparten con amigos o incluso con desconocidos que firman mensajes a modo de foro en los mismos blogs.
Es difícil estar solo en este nuevo siglo con tanta comunicación incluso global. Sin embargo, hay seres enormemente solos, aislados, carentes de afecto y compañía. Cuando la compañía a la que refiero es: alguien que nos cebe un mate a la hora de contarle una historia, o que nos descontracture el cuello con masajes que alivian también el alma. Alguien con un hombro ancho para llorar o para reír con ganas. Alguien que necesite nuestra sonrisa para renovar fuerzas cuando la calle lo abruma. Alguien que no dude a la hora de elegir el vino. Y que sepa exactamente que pasa cuando la música que escuchamos nos despeina como viento, como algo que esta soplando al viento.
Sin embargo no es imposible. Es cuestión de alejarse un poco de la necesidad. ¿No será que lo urgente nos esté impidiendo ver el bosque?. ¿No será justamente ese lugar el que nos alejará definitivamente del desconsuelo y la angustia de estar en soledad? La fortaleza interior debería erigirse como un mástil en cada ser humano. Altivos, de frente a la vida, no hay soledad para alguien cuya esencia es pura fortaleza. Y me refiero a un estado que surge de la vida plena de armonía y bienestar. La soledad es una circunstancia interior que se muestra como un espejo en el medio en que vivimos. No abandonar el desafío de ser feliz con uno mismo es tal vez la clave para cambiar el destino y ver entonces en el reflejo de nuestra vida la compañía que elegimos, cuando, donde y en el lugar en que nosotros lo decidimos. Y no nuestras urgencias ni nuestras necesidades primarias. Lo urgente es, la mayoría de las veces, mal consejero. Distorsiona nuestra visión de la realidad y puede incluso dramatizar negativamente cualquier situación a la que nos enfrentamos. Pero como tantas otras actitudes esta basada en una causa interior que hace que no podamos poner un pié en el freno y discernir mas claramente sobre la vida y sus tiempos reales. Los tiempos virtuales, para quienes viven inmersos en la red suelen también dispararse sin basamentos que lo justifiquen. Encontrar alguien a quien amar será parte de otro desafío, el de equilibrar los tiempos internos y alcanzar un sólido estado de vida. El de aquellos que saben que "el que espera" no es justamente quien desespera sino aquel que tiene la convicción que esa persona existe, forma parte de este mundo y aún no ha llegado porque no es el momento propicio. Hace falta estar preparados para encontrar alguien a quien amar de la misma manera que el maestro aparece cuando el discípulo esta listo para recibirlo. Ni un minuto antes ni uno después. Justamente porque el maestro elige minuciosamente a su discípulo. Y la elección en definitiva es mutua. Volviendo a la red, se pueden encontrar sitios con fríos formularios para llenar con datos personales, propuestas de fiestas y reuniones para vincularse, asesoramiento astral para ver si los planetas están alineados, viajes en cruceros, bases de datos por edad, género, religión, gustos, etc., celestinas virtuales, y mucho mas. De oferta seguro que no estamos escasos. Por el contrario, es infinita, o al menos lo parece, la posibilidad de buscar y hurgar en los caminos de la red. Pero sigo pensando que nada debe dominar nuestra decisión ni nuestra mente. La velocidad con que la conexión de Internet nos transporta puede ser el camino mas rápido pero también el mas lejano a nuestro sueño. La web como cualquier otra cuestión de este mundo puede ser útil a nuestra causa o puede ser un verdadero problema. Puede ser un bálsamo para nuestra vida o también quien descontrole nuestros mecanismos de felicidad. Este revolucionario medio moderno no es ninguna de las dos cosas en si mismo, sino que depende del uso que hagamos de él. Porque como todas las cuestiones de este mundo dependen del corazón del hombre. Que será quien lo utilice para la felicidad o para la desgracia, suya o de los que le rodean. Siempre dependerá de él. Es un medio mas, que como todos sabemos no estuvo al alcance de las generaciones que nos precedieron. Y sin embargo, a simple vista, tuvieron menos problemas de soledad. Como avanza el mundo, daría la sensación que cada vez tenemos menos tiempo. Como reza el catalán Serrat "llegamos siempre tarde donde nunca pasa nada". Que corremos sin parar detrás de algo que la mayoría de las veces no sabemos que es . Y teniendo la cabeza y el cuerpo ocupado a tiempo completo igual nos sentimos solos. O cada vez la sensación de soledad es mayor. El vecino esta más despersonalizado que nuestro nuevo amigo mexicano con quien tal vez compartamos largas horas de chat que le robamos al sueño. Y nuestro perro de compañía, tal vez tenga la fortuna que le contratemos un paseador porque nuestro ritmo de vida no nos da tiempo para caminar y disfrutar unos minutos al día con nuestra mascota. Y ya no hay viejos conocidos del barrio, ni está el almacenero o el cartero. Ahora el mundo es virtual, moderno y veloz. Nos trae la correspondencia siempre alguien distinto y de una empresa diferente. Vamos al super un par de veces al mes y si es posible en un carrito virtual con el cual recorremos góndolas virtuales que pagamos con tarjetas bancarias electrónicas y nos traen el pedido hasta dentro de la cocina. Por suerte, aún con un ser humano que lo descarga. De la misma manera, solo con un par de clicks pagamos los servicios, sacamos entradas para el cine, solicitamos la chequera al banco y canjeamos los puntos-beneficios que acumulamos por millas que a este paso nos llevarán a la estratosfera en una nave espacial con la que desvariaba el ex presidente riojano. Hace pocos días, la agencia espacial rusa ha lanzado fuera de la atmósfera un módulo de prueba que se utilizará antes de 2010 en la construcción de un hotel orbital alrededor de la tierra. Un empresario hotelero norteamericano, propietario de la futura cadena, va invertir en la creación del primer hotel extraterrestre un total de 500 millones de dólares (394 millones de euros), de los que ya lleva gastados 75 (59 millones de euros) en la puesta en marcha del proyecto. El lanzamiento, que ha sido un éxito, contempla durante la primera fase la puesta en órbita del módulo Génesis, una estructura fabricada con materiales algo así como "inflables" y de gran resistencia, que una vez fuera de la atmósfera terrestre se desplegará como un acordeón.. Aunque usted no lo crea, el objetivo de Bigelow Aerospace es crear para 2015 una cadena de hoteles privados en la órbita terrestre para turistas espaciales. Y entonces me vuelvo a preguntar que es la soledad. Y encuentro mas que nunca una respuesta que se acerca a la idea de de huir de nosotros mismos y de los que nos rodean para estar acompañados. Suena una verdadera contradicción pero no es tal. Tal vez para esa época , no tan lejana, hayamos encontrado alguien a quien amar,. Y sino...será cuestión de ver si el tour espacial no incluye servicios de celestina. Algo así como un ruego a San Antonio para que nos traiga un novio del siglo veintiuno que, a priori, parece que va a tener mas puntos débiles en las relaciones humanas que el anterior que no fue justamente el mejor en ese tema. En todos los casos, es mas seguro no esperar desesperando como hasta ahora y hacernos responsables de nuestra felicidad comprometiéndonos simplemente con nosotros mismos, en lo posible, sin hacernos trampas.

Una visión femenina del tema Parte I

Parte I

Una visión femenina del tema

Algo esta ocurriendo en los hombres y las mujeres que actualmente tienen acceso al virtual mundo de internet. Chats, programas de mensajeria instantáneos, email, buscadores de pareja, videoconferencias, etc , etc, marcan un camino para comunicarse abiertamente frente a una pantalla fría y llena de brillos.
¿Cuanto hay de sinceridad en estas relaciones virtuales? Una finísima línea divisoria entre la verdad y la imaginación , entre la ilusión y la mentira, nos permite observar y anticipar una tendencia en lo que esta por venir. Apenas el 2 % de los argentinos están conectados ya sea en el trabajo o en su casa, con una gran perspectiva de aumento día a día . Así y todo es innegable esta extraña situación en la que cada uno parece no tener inhibiciones a la hora de despacharse a través del teclado .
El adolescente mas rebelde, el intelectual maduro , el frío hombre de negocios, la mujeres amas de casa, los sensibles artistas, la modelo top y cuanto prototipo humano exista comparten códigos en común y utilizan ¨emoticon¨ varios , interjecciones y otras yerbas para expresar sus mas diversos sentimientos.
Sin embargo , los mismos seres humanos son los que al cruzarnos en el ascensor no emiten siquiera los buenos días. Todo parece conducir a que es mas seductor el anonimato a la hora de expresarnos.
¿ Se puede crear un lazo de confianza genuina entre dos seres que no se conocen personalmente? ¿Que ocurre cuando finalmente se produce ese encuentro?
Estos y otros interrogantes son los que me llevaron a entrar en este universo e investigar el tema con la curiosidad a flor de piel.
En tiempos donde nadie escucha a nadie como diría el cantante Fito Paez, nuestra computadora resulta casi una especie de terapia nueva. Conectarse a internet es también una forma de desconectarse de la cruel rutina cotidiana que suele agobiarnos en formas distintas como: maridos y esposas, jefes, colegas, trabajo, presiones económicas, etc.
¿Y porque se produce la magia? . Este ámbito esta compuesto por un sin fin de variables y posibilidades a la hora de relacionarse hombres y mujeres, tan vasto como la vida real.
Antes de la aparición del correo electrónico y la Web Word Wide la tradicional correspondencia epistolar parecía cada vez menos de moda. Cuando un ser querido se iba a vivir a un lugar lejano prometíamos escribirnos y pasado los primeros tiempos la correspondencia comenzaba a diluirse al igual que las intenciones. No era la falta de deseo la que provocaba el abandono sino el proceso de disponer de tiempo real para sentarse a escribir y luego llevar el sobre a la oficina de correos que según las distancias y los costos de envío variaban entre días o semanas en entregar nuestras líneas. . Luego comenzaba el proceso inverso de esperar la respuesta, y entonces las semanas y los meses se llevaban nuestros deseos de establecer la comunicación. Si la persona en cuestión era alguien de quien estábamos enamorados todo se tornaba aun más engorroso, no era difícil pensar que desde que escribíamos las líneas de la ultima misiva había pasado suficiente tiempo para que todo hubiese cambiado.
Los tiempos que corren y las formas de vida que cada sociedad fue adoptando tienen mucho que ver en esto. Un par de siglos atrás cuando las comunicaciones demoraban meses o años y dependían de barcos que cruzaban el océano o caballos atravesando los caminos seguramente era distinto. No tanto tiempo atrás incluso, ya que sino nos hubiésemos privado de leer la hermosa correspondencia de Neruda con su amada Matilde, entre otras cosas.
Los enamorados ¿eran más pacientes? Los amores ¿eran más profundos?
Hoy la sociedad nos plantea una forma de vida acelerada y vertiginosa. Los grandes medios de comunicación acortaron las distancias y los tiempos. La misma inestabilidad que refleja nuestra adicción al control remoto a la hora de elegir una imagen y otra sin parar parecería manejar nuestro corazón al establecer lazos afectivos.
El email irrumpe en nuestras vidas en el exacto momento en que repetimos como un libreto lo importante que es la calidad y no la cantidad de nuestro tiempo y aunque no engañamos a nadie, el guión nos ayuda a lavar más de una culpa.
Los cibernautas son aun una minoría según indican las estadísticas pero muy ruidosa. Es mayor el acceso en oficinas en el horario de trabajo que en los hogares. Los cibercafes se reproducen como la imagen de la arroba. Si bien las empresas buscan restringir o controlar el uso de las conexiones en un sentido laborar no siempre logran su objetivo.
Una gran polémica se ha establecido recientemente en USA cuando la patronal quiso acceder a los contenidos de los e mails de sus empleados. La reacción fue una demanda por violación a la privacidad y hasta ahora los casos en que se han expedido los jueces el correo electrónico como personal, privado e inviolable.
Lo cierto es que este tipo de comunicación va ganando terreno y se vuelve cada vez mas atractiva que el teléfono o el fax. Las tarjetas personales llevan la dirección electrónica , cada programa de TV y radio anuncian la suya y @ se ha vuelto casi tan familiar como el signo $. Nos permite tomar contacto con aquellos que están lejos y extrañamos, intercambiar material de estudio, apuntes, enviar propaganda, escribir cartas de amor, hacer nuevos amigos, etc. Su uso cada vez más frecuente tiene las virtudes de la velocidad, seguridad y eficiencia a la hora de comunicarnos. Aunque la seguridad esta regida por algunas condiciones a respetar: un buen antivirus actualizado semanalmente y no abrir archivos adjuntos que vienen de remitentes desconocidos. Sin embargo, una vez mas el amor causo uno de los problemas mas graves en este tema. Un virus adjunto con el nombre de I love you se reenviaba una vez que llegaba a la maquina automáticamente a todas las direcciones electrónicas infectando así no solo tu procesador sino la de todos los contactos. ¿Quién no se vería tentado de abrir un adjunto con ese mensaje de amor en su titulo?
Pero mas allá de los virus, hay quienes observan esta realidad con una mirada critica y temerosa. Dicen que la permanencia de horas frente al monitor no es más que otra forma de aislamiento e individualismo que además nos aleja de la realidad.
Lo cierto es que cuando uno esta frente al mensaje en blanco e inmóvil escribe desde la absoluta soledad y de alguna forma no hay retorno emotivo o visual que estimule nuestros sentidos. Un fenómeno mucho mas notorio se establece con el chat y es la imagen de estar dialogando con una maquina abstraídos del entorno. Un espejo real bastaría para que nos sorprendieran los gestos y las expresiones que dejamos escapar frente a la pantalla.
La idea de una personalidad virtual ajena o disociada de la real me asalta incansablemente. La ilusión con un estimulo adecuado nos puede convertir en otro personaje. Tal vez cuando en la niñez nos devorábamos los cuentos fantásticos era habitual convertirnos en el protagonista de turno, y entre héroes y villanos jugar a la hermosa princesa o al justiciero caballero. Pero aquí, elegimos una nick o apodo y con la elección de alguna manera estamos estableciendo un mensaje para los otros y para nosotros mismos. Con un nombre de estreno comienza nuestra aventura virtual. Esto dará lugar a que aparezca nuestro genio tanta veces real como inventado. Podría llamarse: personalidad virtual. ¿Estaremos descubriendo algo mas que habitaba dentro de nosotros mismos y nunca reconocimos como tal?
El hecho de existir este mote para poder establecerse parecería dar una idea de lo importante que resulta conservar cierto anonimato. Y no solamente se relaciona con la necesidad de estar buscando una relación clandestina sino también con una necesidad de no exponerse a un medio donde nadie sabe quien es quien a ciencia cierta. Y si bien existe la posibilidad de estar chateando con alguien especial no hay que descartar todo tipo de delincuentes que terminan asaltándote en tu propio departamento la noche en que esperabas entre velas y boleros conocer al amor de tu vida.
Aunque parezca mentira todavía hay gente que por su agobiante soledad se deja sorprender en su buena fe y es victima de este tipo de delitos y para tantos otros como la pedofilia, los abusos sexuales, la pornografía, etc.
Dulcinea , tal era su nick, es una mujer de 37 años, soltera que invito a su departamento a un hombre que conoció vía chat y con quien se sentía terriblemente atraída. Habían intercambiado fotos personales y como residía en una ciudad del interior prometió viajar a Buenos Aires a conocerla. Por fin se produjo el acontecimiento, ella me lo relato así: "llego una noche y se presento en mi casa, lo note nervioso y pensé que era por la situación, sin embargo, a los pocos minutos saco un arma, me ato a una silla y mientras hacia pasar a dos amigos se llevaron todas mis cosas. Fue terrible, por un momento pensé que me violarían pero no paso de palabras groseras y manoseos, creo que la saque barata, no creo que pueda volver a confiar en nadie mas en la red."
Cualquier precaución es poca a la hora de exponerse. Este mismo riesgo predispone a ocultar los datos reales de nuestra vida personal. Aunque a veces se exagera el estilo y se establece un nexo con otra persona que no sabe que uno no es tal cual se pinta.
A veces resulta alguien que estaba dormido en nuestro interior, otras veces es producto de nuestra imaginación que nos dicta como nos gustaría ser, y porque no también la tan mentada doble personalidad. Sin embargo, se empieza a gestar desde el bautismo inicial del nombre, lo que parecería una personalidad nueva y desconocida que solo funciona mientras estamos on line.
Este fenómeno parecería reducirse en la gente muy joven o adolescente. La gran mayoría son mas fieles a su forma de ser y si bien forman parte del juego participan mas abiertamente, suelen acortar los tiempos de conocerse y trasladar la relación al mundo real. Aunque también están las excepciones a la regla que como el caso de Micaela que con solo 14 años estableció una amistad con un muchacho al que le dio el teléfono de su casa. Su papa fue el que atendió el llamado y descubrió sorprendido que el amigo de su hija tenia 28 años. En este caso no se trataba de un abusador de menores ni mucho menos. Había sido la estrategia de la adolescente, madura por cierto, para seducir sin decir su edad real.
Son los jóvenes en edad escolar media los que pasan más horas frente a las salas de chat manteniendo conversaciones sin demasiado contenido o divirtiéndose con agresiones escritas que tienen que ver con la música que escuchan, el club de fútbol por el que simpatizan o los programas de televisión que los convocan.
Son quienes mas se relacionan con sus congeneres de otros países e intercambian sus deseos e inquietudes desde cada lugar. Muchos practican su segundo idioma en salas donde además de hacerse amigos pueden perfeccionarlo.
Otros aprovechan este medio para conseguir una cita el fin de semana que puede terminar en el cine o en un boliche. Tampoco tienen problema en armar grupos entre amigos o amigas y conocerse todos juntos y compartir una cerveza junto con las presentaciones.
Parecería un mundo mas distendido e informal. Que adopto las características de quienes lo conforman. No hay demasiadas decepciones al conocerse porque las expectativas tampoco son tan grandes.
Diferente parece la situación cuando se habla de los que pasaron los treinta. No importa cual sea el objetivo final, si se busca una relación formal o simplemente una transa sin compromiso, a la hora de la cita a ciegas si no hubo foto de por medio, la esperanza crece y la desilusión puede tomar las mismas dimensiones en un solo segundo.
Ernesto, un divorciado de 45 años nos cuenta su historia: "Conocí una mujer por email y nos escribimos durante un par de meses. Ella me contaba que trabajaba en una oficina publica, y se mostraba cariñosa, sociable, jovial, expresiva y sobre todo dueña de un gran sentido del humor. Logro seducirme su gran simpatía y llegue a tener muchas ganas de conocerla. Combinamos entonces encontrarnos a tomar un café un sábado a la tarde. Me encontré con una mujer mucho mayor que yo que me había mentido en la edad. Tenía un aspecto físico agradable pero extremadamente formal y antiguo. Sin embargo, lo que más me sorprendió del encuentro fue su carácter. Era seria, aburrida, tímida y hasta introvertida. No lo podía creer. A partir de aquella desilusión, siempre pido una foto antes de invitar a una mujer a salir."
¿Cuál de las dos personalidades es la real? Si físicamente lo hubiese atraído ¿habría seguido hasta encontrar a la otra que lo conquisto escribiendo?
Que busca cada individuo en una relación virtual es tan variado como difícil de definir. Y contra toda aseveración no creo que la soledad sea el único hueco a llenar. A veces también la soledad de a dos es lo que se busca. En ese espacio cohabitan los que ya en pareja o casados le escapan a la rutina y al ruido cotidiano de la presión familiar. Hombres y mujeres, que desafían el riesgo de una relación clandestina a cambio de un para de horas de placer y atención.
Los donjuanes modernos se regodean también, al encontrar en este medio una herramienta invalorable para la conquista.
Todo es posible de encontrar. En una oportunidad alguien de nombre "pollito" me envió un mensaje y mantuve una conversación corta pero interesante que decía lo siguiente:
Pollito: hola
Yo: hola que tal?
Pollito: te jode que tenga 18?
Yo: depende para que...por ejemplo para presentarte a mi hija que tiene 17 , no
Pollito: pero a mi me gustas vos.
Yo: entonces para eso me jode que tengas 18
Pollito hizo mutis por el foro y no volvió a saludarme.
Cabe aclarar que esto ocurrió en el programa de mensajeria instantánea que lleva configurado el nombre de un programa de radio en el que trabajo y al cual cualquiera puede acceder para dejarme un mensaje y sabiendo quien esta del otro lado pues mis datos son reales.
Como en los viejos bailes las preguntas obligadas se repiten: ¿de donde sos? ¿Edad? ¿Estas casado/a? ¿a que te dedicas? . Faltaría la recordada ¿de que signo sos? Estos pequeños datos pautan el futuro de una conversación.
Y si bien el "levante" motiva el mayor porcentaje de contactos, algunos programas gozan de mayor interés para quienes persiguen ese objetivo como única intención.
Allí, todos son Gardel y Le Pera juntos, algunos conquistan a través del romanticismo, otros por el humor , los hay mas que lanzados , ni que hablar de aquellos que dan lastima para que alguien los consuele y los que directamente proponen una cita de sexo virtual. Y del otro lado estamos nosotras, necesitadas de atención y calidez, de un príncipe azul que no transpire ni ronque, solas o en pareja, llenas de ilusión y fantasía, dispuestas a creer que aparecerá disfrazado de pantalla para subirnos a su Mouse con alas y llevarnos al castillo del que nunca debimos salir mucho menos para instalarnos en la cocina .
Difícil de sortear la barrera del prejuicio, la inhibición, la subjetividad y el deseo a la hora de investigar, pero ante el desafió planteado decidí no rehuir...el resultado lo juzgaran ustedes.